EL ARTE CAPEA EL TEMPORAL
El 2012 ha trascurrido de sobresalto en sobresalto, nos hemos levantado pendientes, día a día, de conceptos que nunca antes habían estado siquiera presentes en nuestras vidas. Los rescates, las primas de riesgo, los mercados, han formado parte de una más de nuestras preocupaciones veraniegas, si no la más de ellas en algunos casos, y por desgracia parece que no van a dejar de preocuparnos en mucho tiempo.
La crisis no parece acabar nunca y la necesidad de asegurar el dinero, sobre todo las grandes fortunas, hace que, entre todos los malignos mercados que parecen tener nuestro destino en sus manos, el mercado del arte se convierta en una balsa en la tormenta. No es la primera vez que el mercado del arte parece mantenerse a flote en la mayor de las adversidades, el hombre es un animal de costumbre, sobre todo de costumbres que le han funcionado y ahora parece estar repitiendo lo que ya funcionó en la crisis de 1987.
En 1987 y hasta 1991 el mercado del arte se convirtió en un “valor refugio”. Ante el desastre económico que ya vivió occidente durante esos años, los inversores comenzaron a mirar al mercado del arte como esa balsa en la tormenta y las casas de subastas vivieron su lustro glorioso en el que los records se batían con una facilidad pasmosa, los grandes maestros alcanzaban precios astronómicos, las galerías de arte encontraban un nuevo mercado con pequeños coleccionistas, mientras que muchas jóvenes promesas hicieron su agosto. La gente confiaba en el arte , el arte se vendía y el arte generaba dinero a todas las escalas.
En 2009 muchos inversores recordaron aquella “fiebre del arte” de finales de los 80 que tantos pingues beneficios les había dado y el mercado del arte volvió a dar titulares más que frecuentes de adquisiciones y pujas millonarias, pero esta vez parece que la balsa del arte es muy pequeña y la tormenta mucho más grande que en 87.
No hay duda de que las grandes adquisiciones no se han visto mermadas por la crisis es más, gracias a la crisis y la necesidad de liquidez de algunos coleccionistas importantes hemos podido ver en mercado obras maestras que seguramente en otra situación no habrían visto la luz pública, como el famoso caso de “La esclusa” de Constable puesto en mercado por la baronesa Thyssen y vendido por la nada desdeñable cifra de 35 millones de euros.
Si nos remitimos a los titulares el mercado del arte va viento en popa. Durante los años
que ya va durando la crisis y mientras la economía de naciones enteras se iba a pique hemos podido ser testigos de ventas millonarias y records constantes en el mercado del arte; “El grito” de Munch fue vendido por más de 90 millones de euros, “Un au Plateau de Sculpture” de Picasso superó los 100 millones de dólares y “L’homme qui marche” de Giacometti alcanzó en subasta la increíble cantidad de 104 millones de dólares. De hecho 5 de las 10 obras de arte más caras de la historia han sido vendidas durante estos años y mientras el mercado global ha bajado un 1% el mercado del arte ha subido más de un 15% .
Sin duda estas grandes subastas realizadas generalmente por las dos históricas casas de subastas, Sothebys y Christie’s, han ayudado enormemente a que el mercado del arte no solo siga a flote sino que parezca ir viento en popa. Pero aparte de las grandes subastas hay otros dos factores fundamentales que han sustentado este enorme crecimiento.
En primer lugar el mercado del arte no solo se alimenta de las subastas, sino que las operaciones entre particulares, acordadas en privado y alejadas de los circos mediáticos que generan las subasta, han tenido en estos años un auge asombroso y las cifras que se mueven en estas operaciones privadas también alcanzan cantidades astronómicas, como el caso de los 250 millones de dólares pagados por “Les Joeurs de cartes” de Cezzane, la única versión del lienzo que aún se conservaba en manos privadas y que ahora parece que estará custodiado en algún palacio qatarí, ya que a pesar de los pocos datos confirmados de esta venta todo apunta a que la familia real de Qatar ha tenido mucho que ver en esta multimillonaria adquisición.
Y es que durante estos años de crisis y aunque sea incomprensible para el común de los mortales, el numero de millonarios a crecido en un 0,8 por cierto. Obviamente no todos estos millonarios acuden al mercado del arte para proteger sus fortunas, pero en un momento en el que los beneficios en otra clase de inversiones son nulos o muy bajos , el arte vuelve a estar en auge por su condición de valor seguro lo que ha provocado que el número de grandes coleccionistas este creciendo indiscutiblemente y con ellos las operaciones millonarias, lo que ayuda considerablemente a que el mercado del arte no se vea arrastrado por la crisis.
Pero sin duda uno de los factores que más esta ayudando a que la maquinaria
del arte siga funcionando es el motor Chino. Tras el despertar al capitalismo del gigante asiático, los millonarios chinos se han multiplicado y han entrado en el mundo del arte con mucha fuerza, sobre todo a la hora pujar y más aún cuando la puja es por piezas de compatriotas. De este modo los artistas chinos se han situado en el ranking de las grandes adquisiciones y sus piezas han alcanzado precios inimaginables hace apenas unos años, como por ejemplo el pintor chino Qi Baishi , convertido en el artista chino más cotizado de la historia tras vender “Águila sobre un pino” por más de 64 millones de dólares.
Pero el empuje asiático en tiempos difíciles tampoco es nuevo, en la crisis de 1987 también fue otra potencia asiática la que ayudado enormemente al crecimiento del sector, Japón. A finales de los ochenta el yen japonés se convirtió en una moneda mas que solvente y los coleccionistas japoneses se lanzaron a las compras millonarias de arte, un claro ejemplo de esta fiebre nipona por el arte lo encontramos en el empresario japonés Ryoei Saito quien en apenas unos meses realizo dos adquisiciones históricas y millonarias, “Retrato del Dr. Gachet” de Vincent Van Gogh por la que pagó 82,5 millones de dólares, y “Le Moulin de la Galette” de Renoir, adjudicada por 78,1 millones de dólares.
Remitiéndonos a los datos esta claro que el mercado del arte esta reaccionando prácticamente igual que en la anterior crisis económica, pero como ya apuntábamos anteriormente esta vez no parece que la tormenta vaya aclarar tan pronto y aunque el mercado del arte a más alto nivel no se esta viendo mermado, incluso esta saliendo fortalecido, en las bases de la maquinaria artística las cosas no van también, especialmente en España donde jóvenes artistas y pequeñas galerías se encuentran muy alejados de las cifras millonarias de las grandes subastas y dada las escasísimas políticas de promoción cultural y el delicado estado de las economías de los pequeños coleccionistas, muchas de estas galerías se ven obligadas a cerrar y las nuevas promesas del arte se quedan sin recursos.
No obstante no hay que perder la esperanza, que las altas esferas del mercado del arte estén capeando la crisis con tan buenos resultados favorece en todo punto al mundo del arte en general, generan noticia, generan interés por el arte y demuestran a grandes y pequeños inversores que cuando todo se tambalea, una obra maestra siempre es y será un valor seguro.
Marta de Orbe
“Face to Face” inaugura la temporada expositiva de AWG
El pasado 27 de Septiembre ArtWansonGallery decidió empezar su nueva temporada expositiva 2012-2013 con un plato fuerte, “Face to Face”, una exposición con un impecable discurso expositivo que ha cautivado tanto al público como la crítica.
“Face to Face” plantea una reflexión sobre las distintas maneras de enfrentarse al genero retratístico en el arte contemporáneo a través de las obras de dos de los artistas británicos más punteros del momento Ed Chapman y George Underwood. Dos estilos artísticos completamente diferentes cuyo nexo de unión se encuentra en la temática de la obra, el retrato.
De una parte, los particulares retratos cerámicos de Ed Chapman, creados a partir de una renovada versión de la antiquísima técnica del mosaico, Chapman presenta algunos de sus emblemáticos retratos inspirados en algunos de los personajes más relevantes del siglo XX . Realizados a partir de miles de pequeñas teselas cerámicas, los retratos de Chapman llevan tras de si un arduo trabajo manual en el que el artista corta y coloca a mano cada uno de los pequeños fragmentos para realizar unos espectaculares retratos realistas llenos de detalles, lo que dota a su obra de un estilo personal e inconfundible que hace que la autoría de cada una de sus piezas sea fácilmente reconocible.
Frente a los retratos realistas de Chapman, “Face to Face” presenta otra forma de abordar el genero retratístico, los fantástico oleos de George Underwood, quien al contrario que su compatriota nos cautiva con unos retratos tradicionales en la técnica pero totalmente innovadores en la temática en la que presenta unos personajes anónimos y fantásticos cuya estética nos remite a la pintura clásica renacentista a la que Underwood añade cierto toque futurista con un resultado visualmente intrigante y poderoso.
Para los más rezagados… buenas noticias!!! “Face to Face” continuará en nuestra recién estrenada sede del Marbella Club hasta el próximo 4 de Noviembre, no os la perdáis!!!!
Un pedacito de San Petersburgo en Madrid
Si hay alguna cita ineludible para estas navidades del 2011, si hay algo que todos los forofos de la cultura no pueden dejar de hacer y los no fororos también debería , es no desperdiciar la oportunidad de visitar El Hermitage de San Petersburgo ya que, solo por esta vez, no hará falta desplazarse a la fría Rusia sino que bastará con coger el metro e ir al Museo del Prado, ese Museo del Prado que con Zugaza a la cabeza no deja de sorprendernos con sus exposiciones temporales cada vez más ambiciosa e interesantes, cada vez de más calidad y en esta ocasión difícilmente superable.
Y es que reducir toda la Historia del Arte en poco más de 120 piezas y traérselas desde uno de los mayores museos del mundo, el mítico Hermitage, poco dado a préstamos y cesiones por cierto, es sin duda todo un logro. El caso contrario, lo mejor del Prado en San Petersburgo, también es sin duda un logro, un logro también conseguido por Zugaza el año pasado y que ahora recoge sus frutos dándonos a todos la oportunidad de disfrutar de esta fantástica muestra “El Hermitage en el Prado”.
La exposición, no tiene un pero, un repaso profundo a la Historia del Arte, no solo pictórico sino en todas sus disciplinas, desde antes de Cristo hasta el siglo XX, un viaje por el tiempo en que el que encontrase, o en el mejor de los casos reencontrase, con Tiziano, Caravaggio, Rembrandt, Durero, Brueghel, Ribera, Velázquez, Bernini…
Y cuando crees que ya has visto todo… un broche final de lujo, las salas dedicadas al XIX y al XX, en las que tampoco falta nada ni nadie, Picasso, Van Gogh, Cezanne, Monet, Renoir, Kandinsky y como colofón la oportunidad de ver, para irse con el mejor sabor de boca posible, uno de los lienzos más controvertidos de la Historia del Arte “Cuadrado Negro” de Malevich.
Simplemente no se puede pedir más, solo recomendar que nadie se la pierda, que aprovechéis las vacaciones para visitar una muestra realmente única, irrepetible, una exposición que por unos días, hará que el Prado sea, sin discusión ni debate, el museo de museos, el mejor museo del mundo.
Regal-Arte
Un año más nos encontramos con las Navidades a la vuelta de la esquina. Encuentros, fiestas, cenas y sobre todo regalos ocuparán estos días nuestras cabezas como todos los meses de Diciembre.
Y un año más desde ArtWansonGallery os proponemos olvidar, al menos por un año, las manidas bufandas, colonias, ropa, complementos y demás regalos habituales y sorprender a vuestros seres queridos con un regalo más especial, más personal, más pensado. Un regalo que no quedará relegado al cajón de cualquier armario en pocos meses, un regalo con intención y mensaje, un regalo que no dejara duda de que hemos pensado en esa persona más de cinco minutos en la vorágine del centro comercial .
Efectivamente, el regalo que cumple todos estos requisitos es una gran, mediana o pequeña obra de arte, una obra de arte , que al contrario de lo que se acostumbra creer no tiene porque, en muchos casos,no superar el precio de un buen bolso o de unos zapatos.
Y es que en el arte
, como en botica, hay de todo, no hay porque pensar en regalar una obra de un gran artista conocido con un precio impracticable, podemos regalar pequeñas piezas escultóricas , fotografías seriadas, o arriesgarnos con la obra de artistas noveles a precios más que razonables, y que con un poco de suerte y un mucho de intuición artística , quizás en un futuro podría sacar de algún apuro económico al regalado….. Tal como está el mundo…. No puede haber regalo mejor…
España y Francia unidas por Givenchy.
La fortísima relación cultural que nos une con nuestros vecinos galos ha estado patente de manera constante a lo largo de la historia y en concreto en el mundo del arte. No han sido pocos los genios patrios que han encontrado en el país vecino lo que quizás el nuestro no era capaz de ofrecerles. Picasso, Buñuel, Dalí, Marsé…. no son pocos los nombres de artistas españoles que gracias a la gran acogida que les dieron en Francia consiguieron éxito y reconocimiento mundial, un reconocimiento que quizás en su tierra nunca hubiesen logrado….
Pero aquellos eran otros tiempos y hoy por hoy tanto España como Francia comparten, en igualdad de condiciones, una tradición artística y cultural reconocida mundialmente y son, ambos países, cantera de genios inigualables en prácticamente todas las ramas del arte.
Por ello nos alegra enormemente que el Consejo de Ministros haya concedido la “Orden de las Artes y las Letras de España” a un francés ilustre, un genio del arte y un pionero de la moda, Hubert Taffin de Givenchy. ¿Y porque? , pues por ser uno de los grandes diseñadores que pasaran a formar parte de la historia de la moda del siglo XX sin ninguna duda, por haber trabajado mano a mano con nombres tan importantes como Piguet o Schiaparelli y por convertirse en un gurú de la moda hollywoodiense de los años 50 tras el magnífico vestuario de la mítica “Desayuno con diamantes” en el que vistió a la aún más mítica Audrey Hepburn con aquel extraordinario vestido negro que se convirtió en un icono absoluto de elegancia.
Pero además de todo esto Givenchy ha sido uno de los mayores defensores de la moda española en el ámbito internacional gracias
a su infatigable y perseverante labor de difusión de la figura y la obra del maestro patrio Cristóbal Balenciaga, impulsando la creación de el Museo Balenciaga en Guetaria y constituyendo la Fundación Cristóbal Balenciaga de la que es Presidente Fundador y por si fuera poco no debemos olvidar que contribuyó decididamente a la creación del Museo del Traje de Madrid dando así un gran empuje a la moda española de ahora y elevando a histórica la moda española de antes y a sus grandes maestros, desde Fortuny a Pertegáz.
No nos quedaba por menos que agradecerle de alguna manera el ayudarnos a trasmitir al resto del mundo que España, al menos en el mundo de la moda, ha tenido y tiene aún mucho que decir….
El Pop-Art se ríe de la crisis.
Grecia esta al borde del abismo, el euro tambaleándose, la sombra de la ruina europea planea peligrosamente sobre nosotros y, de repente, el mundo del arte vuelve a recordarnos desde el otro lado del charco que sigue fuera de peligro, o al menos eso parece.
En cualquier caso la centenaria casa de subastas Christie’s no creo que tenga problemas en su balance anual tras haber realizado la semana pasada una venta histórica en su sede neoyorkina, adjudicando la obra titulada “I can see the whole room and there’s nobody in it!,” de Roy Lichtenstein por la friolera de más de 43 millones de dólares, 43 millones de dólares por una obra de arte, que no maestra, ni excesivamente relevante para el movimiento pop ni siquiera en la biografía del propio artista.
No obstante hay que reconocer que “I can see the whole room and there’s nobody in it!,” es una maravilla y un auténtico caramelito para los amantes del arte Pop, cuya demanda entre los grandes coleccionistas sigue siendo insaciable.
Realizada en 1961, es una obra precursora de lo que sería la inconfundible estética de Lichtenstein, quien con “I can see the whole room and there’s nobody in it!,” dio un contragolpe radical al arte predominante de aquella época en NY, el famoso y también muy demandado Expresionismo Abstracto Americano, un movimiento cargado de profundidad teórica y estética al que tanto Lichtenstein y sus demás colegas “Pops” se opusieron presentando aquellas obras llenas de esa banalidad irónica y esa estética popular con la que conseguirían crear uno de los movimientos artísticos más representativos del siglo XX.
Para muchos expertos estos dos movimientos, el Expresionismo Abstracto Americano y el Pop-Art , fueron los últimos grandes hitos de la historia del arte, y para el mercado del arte parece que también porque 43 millones de dólares en los tiempos que corren no se pagan por nada, pero ¿qué no se pagaría por un pedacito de historia?
El Arte del Tiempo
Hace ya mucho tiempo que la idea de que el arte y los objetos artísticos se reducían a las tres artes mayores quedo desterrada de la opinión de popular y constantemente vemos ejemplos de ello en pequeños objetos, en elementos cotidianos, en maquinas, en todo, el arte definitivamente se puede encontrar en todo.
Pero si hay algún objeto específico que aparentemente no entre en la categoría de objeto artístico y que sin embrago es un pequeña obra de arte sea cual sea su condición, esos objetos son sin duda los relojes.
De pulsera, de pared, de sobremesa, los relojes conjugan en si mismos la tecnología, la precisión, el avance tecnológico y en la mayoría de los casos el lujo y la belleza estética del detalle, cumplen por tanto todos los requisitos de ser considerados autenticas obras de arte.
Esta fascinación relojera no es ni mucho menos nueva. Ya a principios del siglo XVIII Felipe V comenzó a coleccionar relojes de sobremesa, algo que se convertiría en una tradición borbónica y gracias a la que hoy en día Patrimonio Nacional puede presumir de tener una de las colecciones de relojes más impresionantes de Europa.
Tras Felipe V, quien busco la perfección técnica en los relojes ingleses de Thomas Hatton, su hijo, Fernando VI, siguió con este gusto heredado por la relojería y se centro en traer a España a los maestros relojeros suizos más relevantes del momento. Sería su hermano Carlos III quien daría el empujón definitivo a la tradición relojera española creando la Real Fabrica de Relojería y su hijo Carlos IV quien, desde su más tierna infancia atesoró una espectacular colección con modelos únicos.
Precisamente gracias a este afán borbónico por los relojes, el Palacio Real acogerá hasta el próximo 15 de enero, “Medida del tiempo”, una peculiar exposición en la que podréis ver 50 piezas de relojería, que indiscutiblemente son 50 obras de artes escultóricas en la que la belleza estética y el prodigio técnico se combinan en perfecta armonía para dejar patente que la relojería ha sido, indiscutiblemente, parte de la historia del arte.
Pero el gusto por la relojería no es ni mucho menos una exclusividad regia, muchos son y han sido amantes empedernidos de estos curiosos objetos y como amantes del arte, también ArtWansonGallery, ha contado, desde siempre , con una esplendida colección de relojes, piezas únicas y exclusivas firmadas por Carrera y Carrera y también piezas históricas de enorme valor del siglo XIX, con las que ArtWansonGallery ha cubierto y cubrirá las necesidades de sus clientes más exigentes, los de gustos regios, los amantes de los relojes.
“Haute Couture” by ArtWansonGroup.
Tras su periplo internacional durante los últimos años en los que ArtWansonGallery ha centrado su atención en los países árabes llevando lo mejor del arte contemporáneo al Middle East a través de numerosas exposiciones en las que el arte, la excelencia y la calidad tanto de sus montajes expositivos como de los artistas presentados han sido su seña de identidad, ArtWansonGallery vuelve a España renovado y con un nuevo proyecto integral, “Haute Couture” by ArtWansonGallery.
Sin dejar de lado sus proyectos expositivos, su valiosa labor de mecenazgo con artistas noveles y su gran cartera de grandes maestros con los que seguirán trabajando en cubrir las necesidades de sus clientes más exigentes, ArtWansonGroup se embarca en un nuevo y ambicioso proyecto con el que pretenden ofrecer un auténtico estilo de vida basado en el arte.
“Haute Couture” by Wanson Group ofrecerá proyectos integrales en los que ArtWansonGallery contará con la colaboración de artistas, diseñadores y arquitectos de prestigio que, mano a mano con el cliente, con él que estudiarán todos sus gustos y necesidades, crearán espacios únicos y exclusivos en los que arte, arquitectura, diseño y funcionalidad se fusionarán a la perfección originando estancias, locales o viviendas completas en las que el arte unido a la personalidad del cliente serán los protagonistas indiscutibles de dichos espacios.
Gracias a las numerosas alianzas que ArtWansonGallery ha establecido en los últimos años con profesionales de prestigio, nos puede ofrecer ahora este nuevo proyecto basado en la tradición, la exclusividad y la experiencia, “Haute Couture” by ArtWansonGroup, una nueva forma de entender el arte como parte de nuestra vida diaria.
ArtWansonGallery vuelve a Doha
Hace ya algunos meses ArtWansonGallery inició un ambicioso proyecto con el que estrechar lazos de unión con una de la zonas más emergentes del planeta, Oriente Medio, unos lazos de unión basados en un intercambio cultural que diera una oportunidad al arte contemporáneo occidental en aquellas tierras y otra oportunidad a los emergentes artistas árabes en Europa.
Por ello el pasado diciembre inauguramos la primera de las exposiciones englobadas en el proyecto, “La pasión por el Arte”,una muestra que logró un enorme éxito de crítica y público y que a su vez puso a ArtWansonGallery en contacto con artistas árabes tan interesantes como Hassan Al mulla, Hissa Al muftah o Salman Al malik, entre otros muchos.
Ahora llega el turno de “El arte en la materia”, la segunda exposición que ArtWansonGallery inaugurará en el exclusivo espacio del Gran Hyatt hotel en Doha (Qatar) y en la que una vez más presentaremos los mejores trabajos de artitas como David&David, Gari, Remy J.Lopéz o Amador Braojos entre otros.
Además y guiados por el espíritu del proyecto, también presentaremos la obra de dos de los
artistas libaneses más importantes del momento Wahji Nahlé, quien nos sorprenderá con sus lienzos coloristas en los que la caligrafía árabe se convierte en un elemento estético más de cada una de sus obras, y Gina Nahlé-Bauer, una artesana del vidrio que consigue llenar de fuerza y presencia sus delicadas esculturas de cristal.
Por otra parte “El arte en la materia” reservará un apartado especial para “Out of Mind”, el último trabajo del pintor Pal Sarkozy realizado en colaboración con Werner Hournung y que estará presente en la muestra gracias a la colaboracion de Matthieu Arranz.
El broche final de la muestra correrá a cargo de la obra póstuma del gran escultor gallego Juan Oliveira, una obra que ArtWansonGallery presentará en exclusiva mundial y con la que espera hacer las delicias de los amantes de la escultura en bronce.
En definitiva “El arte en la Materia” volverá a representar una fantástica ocasión para unir el arte contemporáneo europeo con la emergente vida cultural del golfo arábigo.
Marta de Orbe
Juan Oliveira. La fuerza de la pasión
Juan Oliveira escultor Tudense de prestigio universal supo conjugar en su vida y en su obra la autenticidad de lo próximo y cercano con lo exquisito, mágico y poético.
Hombre de mundo, narrador excepcional, cercano, espontáneo y brillante son los adjetivos que mejor acompañan esa personalidad que fue capaz de conjugar la estética de lo cotidiano con la grandiosidad de lo eterno.
…Pero si en esencia tuviéramos que considerar un factor vinculante en su vida, este es la pasión. Esta, se refleja en su obra en la tremenda fuerza que consigue dar a sus creaciones, buscada y plasmada hasta cuando reproducía animales, aparentemente, carentes de ella, como un pez, un pulpo…etc
El caballo, sin duda, es su hilo conductor, su tarjeta de presentación y el ser que le encumbró hasta lo más alto, al que le fue impregnando de toda esa fuerza que le caracterizaba, de la armonía que le doblegaba y del equilibrio que gobernó su quehacer permanente.
El tamaño de sus creaciones nunca ha sido una constante. Se movía entre obras pequeñas, medianas , grandes y sus obras monumentales, de enormes dimensiones que adornan distintas ciudades del mudo y que le llevaron a alcanzar un prestigio y un reconocimiento con el que todo artista sueña y más aún en vida.
Tampoco su obra tiene una constante en lo que al estilo se refiere. Se mueve entre un realismo poético y la abstracción. Su obra poco a poco se va liberando de lo accesorio, los volúmenes dejan paso a los huecos que cargados de la fuerza que le caracteriza dibujan sus deseos con menos trazos pero con la misma armonía.
Malores Oliveira










